La trilogía del 0zi errante.

30.8.05

Hace tanto de esto...



No sé cuándo comencé el dibujo ni cuando lo terminé. En teoría iba a cambiar algo, pero no logro recordar qué. En cualquier caso, cuando lo he visto de nuevo, mientras buscaba otro archivo, he retocado un par de detalles y lo he acabado... si es que no lo estaba ya. Hoy día he cambiado de estilo y no lo dibujaría igual, pero no voy a rehacerlo, así es como la dibujé en su momento y así se queda.
No he logrado reflejar tu belleza, Anna, pero está dibujado con el corazón. Espero que te guste.

28.8.05

Semana, a grandes trasgos:



-Deserciones y decepciones, rostros agotados y caras apenadas. Autos de choque, y choques de personas.

-Compartir tiempo con gente que, cuanto más la conozco, mejor me cae. Cometer un error imperdonable y ser perdonado inmediatamente; deberle una a Sebastián.

-Conversaciones con una persona que me da alas, la Estrellita que me iluminará en Octubre.

-Enterarme de que ciertas personas tienen la desfachatez de atribuirse méritos que no les corresponden, intentando quitárnoslos a los autores reales. Una cosa es que hagas algo y no te lo agradezcan, pero que encima nieguen que lo has hecho ya es demencial. Supongo que la gente sin talento ni valía alguna necesita hacer eso para valorizarse un poco. Qué pena dan.

-Revelación dolorosa, empatía hacia una persona que no merecía tal trato. Te quiero, Panda.

-Celebrar una gran fecha. Te queremos, peque.

-Contubernio de buitres, voces bajas para revelar lo olvidado un año antes. Rostros de sorpresa, disgusto y otro que no supe interpretar.

-Gritos y arañazos detenidos al convertirme en un muro de abstracción... pero cada vez me quedan menos fuerzas.

-Una recriminación incomprensible. Un aislamiento voluntario que se nos achaca a los demás. No lo entiendo.

-Una bienvenida a alguien que echaba mucho de menos. Un hechizo que nunca se rompe.

-El día en que todo salió mal. Pero absolutamente TODO, el más inverosímil de los Deus Ex Machina jamás vistos.

-Mi odio al alcohol sigue aumentando a cada segundo que pasa.

-Avistamiento sorprendente cuando menos lo esperaba.

21.8.05

La ciudad del pecado.



Ya he visto la película, y debo decir que mis emociones al respecto son contradictorias. Por un lado me entusiasma la literalidad de la obra, nunca antes lograda (ni tan siquiera buscada) en adaptación de cómic alguna. No es que sea realmente literal (han suprimido algunas cosas y cambiado otras) pero casi.También destaco lo explícito de las secuencias de violencia y desnudos, en el contexto de puritanismo actual. Los actores hacen un trabajo encomiable, especialmente Mickey Rourke, Brittanny Murphy y, pese a su brevedad, Rutger Hauer.
Sobre todo, hay que aplaudir la decisión de Rodriguez de tomar a Miller (que sale haciendo de cura en la peli, por cierto) como co-director. Con dos cojones.

Me deja frío el uso del blanco y negro salpicado de color. Lo que en el tebeo era una limitación técnica se convierte en el film en un ejercicio de estilo, y no sé si eso es bueno. Aunque al menos tiene sentido como homenaje al cine clásico de género negro (que esta peli no es, claro, pero del que toma muchos elementos), y no es un añadido sin conexión alguna con el contenido del film, como el absurdo aunque a veces fascinante montaje "en viñetas" de Hulk.

Lamentable la forma en que exageran los movimientos acrobáticos; lo que en el cómic es, hasta cierto punto, creible, exige en la película un enorme salto de fe en el espectador, llegando a distanciarle a veces de lo que ve en pantalla. Además, algunas secuencias que deberían ser dramáticas se convierten en el hazmerreir del público (caso del atropello de Marv) debido a la forma en que se dota de movimiento las imágenes estáticas de Miller. Además, en el cómic el texto es inevitable, el lector leerá todos los bocadillos y cuadros, pero en el film a veces las imágenes llaman tan poderosamente la atención que apenas te afecta lo que se dice, lo que es una pena en el caso de las peroratas sicóticas del gran Marv.
Como error menor, el hecho de comenzar con una secuela (La Gran Masacre) en la que además, con tal de no cambiar nada, citan hechos narrados en Mataría por Ella. Cuando rueden ésta (que ya está confirmada) me pregunto cómo podrán sorprender al público que ya ha visto esta película. Chapuceros.

Resumiendo: Muy buena peli de acción, pero no la maravilla que algunos exagerados describían.

20.8.05

Viñetas Desde O Atlántico (o Un Lector Vasco en Coruña)



La verdad es que el salón ha sido más bien una excusa para reencontrarme con viejos amigos a los que no puedo ver a menudo, debido a la distancia. Por desgracia la Mujergata y el Mago tuvieron que irse demasiado pronto y apenas pude disfrutar de su compañía, pero como les iba a ver aquí, no es tan grave. Aún así les eché mucho de menos.
La Meiga me hizo compañía los tres días que estuve allí, y también me reencontré con su novio el Elfo (que nadie me diga que no lo parece), Namuras (cuya asociación, la Duna, tenía un stand), Lens y Ami, y conocí por fin al Zombie y a otros dos amigos de la Meiga.
No haré una crónica pormenorizada porque tengo la cabeza como un bombo, así que de pasada y ultrarresumido citaré:

-El vejete raro en el portal del hostal; aún nos preguntamos qué estaba haciendo exáctamente.
-La pelea de la Meiga por lograr una gorra del Xavarín, y sus maldiciones en gallego al no conseguirla.
-El Buster Keaton sesuá, la nariz de DePardieu y el amigo de Johnny Depp, ante nuestra atónita mirada xD
-El camarero friki, fan de Kevin O'Neill. Muy bien acompañado a la salida, por cierto.
-El arduo montaje de la Tormenta en la mesa del restaurante, y lo que me jodió tener que desmontarla de nuevo para meterla en la caja.
-El segurata que sólo me veía sacar fotos a mí. Lo más grave es que mi cámara no usaba flash, por lo que no dañaba los originales expuestos, mientras que otros visitantes sí que usaban flash y a ellos no se les decía nada.
-Los dejä vú con la Meiga al volante, y la celebración por el aparcamiento.
-Las tortillas exóticas y la pachorra del camarero, sonriente pero inmóvil por más que le repitieras las cosas.
-El Baúl de los Recuerdos. Ojalá tuviéramos una tienda así en Bizkaia.
-Los insultos de la Meiga sin solución de continuidad, ante su desconcertada audiencia.
-El bar Miau, que habría hecho las delicias de la Mujergata.
-El escote de Ami, generoso pero no excesivo; perfecto equilibrio entre sensualidad y recato. ¡Que se repita!
-Ese pedazo de Marv en la silla. La primera vez que he estado a punto de comprar una figura friki.
-La exposición de Breccia.
-Ser derrotado estrepitosamente en el Trivial al ritmo de los niños cantores de Viena (o lo que sean). Duros rivales, la Meiga y Lens.
-La exposición de George Pratt.
-Las llamadas del Ent. A día de hoy, puede que ya haya decidido que no somos orcos.
-Todas las demás exposiciones, en general.
-La Meiga con la careta de Superlópez, y las dos fotos geniales que le hicimos.
-La novela que se nos ocurrió, en brainstorming, a Lens, Ami y a mí, que pienso escribir en cuanto me sea posible.
-Pimpinela vs. Coti. Dura elección, qué duda cabe.
-"No es un adiós, sino un hasta pronto..."

Y un largo etcétera.

Lamento no haber visto a Namuras & friends los días siguientes al martes, no haber podido ver a la Buscadora de Otoños, no haber podido comprar lo que quería a cierta persona, y algunas cosas más. Ahora a esperar las próximas ocasiones en que pueda ver a estas personas; si no me equivoco, este mismo mes me deleitaré de nuevo con la presencia de Ami. Esperemos.

19.8.05

KDD Madrid, día 3



Uf, ya había olvidado esta tercera entrega del diario del finde en Madrid... tanto, que no estoy seguro de que mi memoria dé mucho de sí al respecto. Espero no equivocarme en nada, y si lo hago que alguien me corrija:

Adivina quién viene a cenar esta noche

La Cantora y yo habíamos quedado en la estatua del Oso y el Madroño con Estrellita y Rob, para una excursión al Ben&Jerry's. Como llegamos con antelación, decidimos pillar mesa primero y que uno de nosotros (es decir, yo) fuera a por ellos cuando llegaran. Mientras esperábamos vi un acto de crueldad indescriptible: una señora tiró, sin reparo alguno, un gofre (y los que los habéis probado ya sabéis lo ricos que están los del ByJ) casi entero a la papelera. Si el karma existe, esa señora pasará mucha hambre en algún momento de su vida.
Finalmente llegaron, y tras deleitarnos con las delicattessen del B&J, hicimos un poco de turismo haciendo tiempo, ya que en teoría a las nueve tenía que llegar un amigo suyo con el que iban a cenar (otros tres habían cancelado la salida). Aunque en principio la Cantora y yo no ibamos a cenar con ellos, aceptamos su oferta de acompañarles.

La historia interminable

Ante los nuevos retrasos de su amigo, decidieron dirigirse al lugar donde cenaríamos, y adonde debería dirigirse directamente él. Por el camino encontramos cajeros para mi tarjeta, pero el primero de ellos me clavaba una comisión de nada menos que dos euros y pico por sacar pasta (operación que obviamente cancelé), mientras que el segundo sólo cobraba 50 céntimos por la misma operación. Vivir para ver.
Una vez localizado el sitio, nuevo problema: el amigo estaba ilocalizable, no atendía al móvil y seguía retrasándose. Esperamos mucho, más mucho y otra ración de mucho. Y no llegaba. Fuimos al metro donde él debía aparecer, y tampoco sirvió de nada esperar allí. Empecé a preguntarme si habrían quedado con el hermano de la Ratona, ya que me costaba creer que dos seres humanos sin conexión genética pudieran competir tanto en retrasos.
Finalmente encargamos la cena (me atreví con un kebab, que ahora puedo asegurar que es el último que como en mi vida), y cuando estábamos acabando, es decir, tres horas tarde, llegó Hook. Resultó ser un carismático artista (con todo el sentido peyorativo que la palabra conlleva) dedicado especialmente al dibujo y la música, con el que acabé charlando con mucha más facilidad y familiaridad que la que preveía en un principio.
Tras un jocoso intercambio de anécdotas (gracias a algunas de las cuales la Cantora se ganó el sobrenombre de "la McGyver del mal") y un delicioso pero agotador té con leche y canela salimos de allí rumbo a algún garito.

La momia

Nos metimos en la Pirámide, una curiosa discoteca decorada (por el propio Hook) con motivos egipcios; a destacar la perfección del rostro de Anubis (mi dios egipcio favorito) y la ventana de la sala principal. Fue divertido constatar que el nivel de detallismo del local llegaba al punto de haber contratado a Imhotep como barman. Lo mejor era la música ochentera (the Cure, R.E.M., Bangles, Pet Shop Boys, etc...), especialmente el Personal Jesus de Depeche Mode que tanto adoramos la Cantora y yo.
Luego cruzamos todo Madrid andando y en bus para entrar en una disco friki, que proyecta anime (como Flcl, entre otros) y a veces pone J-Pop; por desgracia, era domingo y estaba cerrado pese a que el lunes era festivo. Así que nos quedamos en un portal charlando largas horas, frikeando cosa fina e intercambiando consejos de cosplays (quién hubiera imaginado que tenía ante mi al portador del cosplay que más llamó la atención en la maratón de ESDLA de hace un par de años). Tras una inesperada deserción, los restantes recorrimos Madrid buscando donde desayunar antes de que el sol nos convirtiera en ceniza.

Sonámbulos

Mientras buscábamos donde desayunar, reparé en el hecho de que, de nuevo, olvidé avisar a Miranda, que a estas alturas ya debe pensar que la evito. McFly, ¿hay alguien ahí?
Desayunamos en un bareto y nos reunimos con el fugado. Tras despedirnos de Hook, charlamos un poco los cuatro restantes en un parque, grabé un video de la Estrellita maullando =^.^= y finalmente la Cantora y yo nos volvimos a casa. Ya quedaba poco para volverme, lo justo para que la susodicha me grabase un CD, ducharnos (lo que no nos espabiló demasiado, la verdad), yo recogiera mis cosas y fuésemos a la estación de bus. Allí acusamos los efectos del sueño, especialmente la Cantora que, tras desvivirse para proporcionarme un estupendo fin de semana, acabó agotadísima y aún así se negaba a irse a casa hasta que me subiera al autobús (aún tuvo que esperar como hora y media allí). Como de costumbre, un ángel, y una razón poderosísima para volver a Madrid con la mayor frecuencia posible.

El gran Norte

Finalmente volví a Bilbao, donde me esperaba la Pebeta, con quien fui a LaRiza a charlar y tomar algo. Más tarde vinieron el Mago, Langosto y Cucurucho, y un rato después acompañé a la Pebeta a la parada de bus, trayecto en el que pudimos charlar de lo humano y lo divino.
Cuando volví al bar, decidimos acudir al Zubiarte donde estaban Totoro y la Ratona, que desahogaban en helados (o algo así, no me acuerdo) la frustración de no haber podido ver la peli que querían. Allí me enteré de una noticia que me horroriza a mí pero alegrará a la Cantora. Luego llegaron el xD y mi Asesina favorita.
Pero el cansancio era más fuerte que yo, así que me escapé dejándolos allí.

Y fin. Mañana crónica de Coruña.

7.8.05

Locas.



El jueves tuve cena especial con la cuadrilla de las Locas. Tras un desayuno en grata compañía (Mago, Ratona y dos de las Locas, Panda y Mirada Aviesa) y posterior excursión al Media Markt (donde saludamos a la Vikinga), nos despedimos de los dos primeros y nos reunimos con la Asesina (que me pasó una muestra de que escribe mejor de lo que ella misma cree), con quien fuimos a casa de su novio, xD. Después de que la Asesina se separase de nosotros, fuimos los cuatro a Bibao donde el de San Vicente y yo nos separamos de las dos damas para reunirnos con Tamagotchi, Pacman y Mujergata, quien por cierto pronto se irá de vacaciones y, por tanto, pasarán unas dos semanas antes de que la vuelva a ver. Allí escuché algo surrealista y atroz que no llamó especialmente la atención a los presentes, lo que me habría llevado a pensar que soy un paranoico de no ser porque en los días sucesivos varias personas demostraron estar tan sorprendidas y molestas como yo con ese tema, lo que me tranquiliza un poco.
Poco después fuimos las dos damas y yo a Abando, donde había quedado con Ariel, Tachán y Pantera. Tras despedirnos de la gatita y la malosa, las tres locas y yo fuimos a Llodio (pagando un abusivo precio por el billete, por cierto). Debo decir que pocas veces me he reído tanto, durante tanto rato. Tanto los viajes de ida y vuelta como la cena en sí estuvieron llenas de coñas frikis, comentarios soeces, anécdotas surrealistas y a veces desagradables pero siempre divertidas, y algunas fotos que hay quien pagaría por ocultar. El único aspecto desagradable de la noche fue ver a Panda tan atareada y en ocasiones cabreada por razones laborales. A la vuelta, y al grito de "Stop! In the name of love..." ya me estaban llamando "una de las locas"; es un honor.
El viernes me reuní de nuevo con ellas en Tarasu (donde celebramos la rutilante nueva belleza de la Tamagotchi, y me despedí de la Mujergata y el Mago, que se van de vacaciones un tiempo), y de nuevo nos quedamos a hacer el bandarra tras la cena. Aunque sufrimos la baja de Pantera, que se fue demasiado pronto, Panda, Ariel, Tachán, el Langosto y yo subimos con Mirada Aviesa hasta su casa, ya que las tres primeras iban a quedarse a dormir allí. Tras unas dos horas de desvaríos, más fotos comprometedoras y gritos sentados en el suelo ante el portal, finalmente subimos los seis a tomar las tortitas a las que tan amablemente nos invitó la anfitriona.
¿Alguna vez habéis visto en una peli eso de ocultarse para que el dueño de la casa no se entere de tu presencia? Me refiero a cosas como "¡cielos, mi marido! ¡Escóndete en el armario!". Pues esa noche supe por primera vez lo que se siente, al guardarme en un armario junto al Langosto para evitar ser descubiertos por la madre de Mirada Aviesa. Después de que la señora volviese al reino de Morfeo, los seis fuimos a la sala a re-cenar y ver un concierto de Gackt, que a priori no podría interesarme menos pero que, debo admitirlo, tenía una puesta en escena impresionante; incluso la música me gustaba, al menos un poco. Lástima de playback, que rompe toda la magia del espectáculo. A eso de las cinco y media salimos de allí para evitar ser descubiertos por la antes citada progenitora, que se levantaba definitivamente poco después de esa hora.
Quién me iba a decir a mí esa tarde que el amanecer me pillaría en Bilbao viendo un concierto de J-Pop. Pero es lo que tienen las Locas, con ellas nunca sabes dónde, cómo ni cuándo vas a acabar.

2.8.05

Salirse con la suya.



"El bailaor Juan Manuel Fernández Montoya, Farruquito, ha sido condenado a dos penas de ocho meses de prisión por delitos de imprudencia y omisión del deber de socorro, por el atropello mortal de un peatón en septiembre del 2003 en Sevilla.

La sentencia del juzgado penal ocho de Sevilla, notificada hoy a las partes, impone al bailaor una pena mínima con respecto a los cuatro años y un mes de prisión que había pedido el fiscal en el juicio, e incluye el pago de una indemnización de 102.000 euros a la viuda de la víctima y dos indemnizaciones de 8.200 euros a sus padres.

El veredicto absuelve a los cinco restantes acusados, que habían sido imputados de urdir una trama para inculpar del atropello al hermano menor del artista, porque la juez decreta la nulidad total de las escuchas telefónicas de la policía en las que se basaron estas acusaciones.
"

Siento auténtico asco. En estos momentos una turba debería salir a la calle a colgar por los genitales al juez, y a despedazar a Farruquito. Y en lugar de eso, vemos a seudo-artistas como Alejandro Sanz dando conciertos en honor de ese asesino.

Viendo esta sentencia, el relato que colgué hace tiempo, Artista, cobra más actualidad que nunca.

1.8.05

KDD, día 2



Tras dejar la crónica del día anterior, me quedé sobando en el sofá gracias a la ayuda del mejor somnífero: la horrenda película Cody Banks, protagonizada por Frankie Muniz, conocido por encarnar a Malcolm en la divertida serie del mismo nombre. Es curioso ver lo mal que ha crecido este joven intérprete, que a sus 20 años parece no haber encontrado una manera de encauzar su carrera como actor adulto.
Más tarde la Cantora y yo fuimos al centro para disfrutar de un "café chillo" en el Ben&Jerry's, y luego al Fnac, que ha perdido mucho interés para mí desde que abrieron un Media Markt en Bizkaia. Después nos reunimos con el überfriki (con quien no esperaba llevarme tan bien ya que le había visto un par de veces de pasada y nunca habíamos hablado mucho, pero que resultó ser un tipo genial) y seguido a la KDD.

La noche de los muertos vivientes
No haré un recuento de presentes en la KDD pues eran muchos y no quiero cometer el error de omitir a alguno. Sólo diré que me gustó tanto reunirme de nuevo con amigos, como ver el rostro de quienes sólo conocía por sus escritos. Incluso hubo alguna sorpresa de última hora que nadie esperaba y todos agradecimos.
Tras una conversación que me hacía mucha falta y me hizo mucho bien (gracias, Rorschach) fuimos a cenar al McMierda, y allí fuimos testigos del surrealista intento de varias personas por sentarse dentro a comer viandas obtenidas en el Burrikin. Con dos cojones.
Luego todos los presentes fuimos a un parque que no era tal, a hacer botellón; como yo no necesito alcohol para dar una desagradable imagen de borrachuelo, me salió muy asequible a base de beber sólo cocacola. Si bien en un principio me costó comenzar una charla, en breves me di cuenta de que la Estrellita a mi lado tenía muy buena conversación, y al acabar la noche ya habíamos forjado la base de una amistad, que espero no se deteriore debido a la distancia.
Durante la noche hubo de todo: desde el embalsamamiento del monstruo de las galletas, hasta momentos de pasión, pasando por posesiones infernales, una foto de los hermanos Dalton y otra del trío de treintañeros que quedamos a partir de cierta hora. Finalmente, los últimos nos dispersamos al amanecer, hechos polvo pero contentos. Mucho.

Antes de que acabara la noche, Rob, la Estrellita, la Cantora y yo quedamos para la tarde siguiente, por lo que aún queda un día 3 que actualizaré en breves.

Concluirá...