La trilogía del 0zi errante.

27.7.05

Aniversario.

...


27 de Julio. Se cumple un año de la existencia de este blog, con el siguiente mensaje que dio el pistoletazo de salida:

"Siendo ésta tan sólo una prueba, no revelaré a quienes lean esto el sentido de la vida, el porqué de las cosas ni las demás soluciones que poseo a tantos otros enigmas cotidianos. Simplemente pretendo comprobar que esto funciona, comentarios incluidos, y prepararme para la auténtica prueba de fuego que vendrá mañana o pasado, cuando empiece un blog nuevo y un montón de indeseables puedan leerme y, lo que es mejor, criticarme por mis absurdas elucubraciones.

And these were my two cents.
"

En octubre cuelgo una tímida primera crítica cinematográfica, aunque rápida y deslucida, nada que ver con las que, en el futuro, planeo colgar por estos lares. Me entristezco un poco al ver referencias a las sesiones de cine de los jueves, que por estas fechas aún celebrábamos cada semana.
Veo que hace casi un año dejé escrita una primera referencia a mi intención de dejar la asociación Tarasu, debido a una serie de problemas con varias personas (ahora todas ellas fuera de esa asociación). Como no quise hacerlo público de momento, escribí el día cinco de septiembre un mensaje que sólo sería comprendido por aquellas personas a quienes se lo había comentado. Dos dias después aludo a una conversación con la Diosa Oscura, por entonces ya en proceso de convertirse en una de mis mejores amigas, que me convenció de dejar aparcada la idea.
Referencia a mi primer cosplay, que iba a estrenar en diciembre, en el salón de Getxo. A estas alturas no lo he empezado. Yuju. Compruebo que por las mismas fechas Santiago se registra en el foro de Tarasu. Cuando éste fue destruido por el famoso y voraz virus "cabreo infantil V. 2.0", Sasamaes tenía 0 mensajes en su haber. Yuju. Sí que nos tomamos las cosas con calma, sí.
Reviso con una sonrisa ciertas fotos de una salida nocturna que algunos ignorantes demasiado cortos de entendederas creyeron reales, sin darse cuenta de que si así fuera no se me habría ocurrido colgarlas. Estas fotos ayudaron a cimentar una rumorología sobre mí, inmerecida e ilógica, que se extendió rápidamente entre analfabetos de toda clase y condición.
A mediados de noviembre hago referencia a un personaje que puso a varios amigos en peligro de tener que rendir cuentas ante la ley. Curiosamente, algunas de las personas que corrieron ese peligro ya no sólo no son amigos mios, sino que han demostrado merecer eso y más. Es curioso ver escrita en diciembre la expresión "todo acabará este sábado", cuando en realidad todo empezó entonces.
Cuelgo un relato sobre una actriz, que salió de un cabreo con la Bruja Loca, pero que hubo quien pensó que iba por otra persona. Hay gente demasiado suspicaz.
El 28 de diciembre preparé una broma que, ironías de la vida, se ha hecho real. Cuando lo planeé, era algo absurdo, inútil, estúpido, por eso la posibilidad de que fuera cierto resultaba hilarante. Ahora hay quienes han hecho lo que yo sugería que estaba haciendo, y mi opinión de su decisión es la misma que de mi broma. Pero cuando piensas que van en serio, se te congela la risa.
En Enero cuelgo mis propósitos de año nuevo; no he cumplido aún ninguno. Curiosamente la Cantora dice que aprender a cocinar es uno de sus propósitos, y doy fe de que lo ha logrado. Cuando no perpetra un plato alienígena como el del viernes pasado, claro.
Ese mismo mes tuve uno de los mejores fines de semana en mucho tiempo, del que nadie supo decir por qué fue tan genial. También menciono la novela en ciernes, que anda parada desde hace un par de meses, pero para la que he tenido varias ideas interesantes últimamente.
Tras carnavales cuelgo el único dibujo completo (a color) que he realizado en casi un año... tengo que ponerme las pilas. También cuelgo un tutorial sobre mentiras que, visto lo visto, aún tiene que visitar mucha gente.
En marzo Nessa me reta a escribir "un relato que contenga amor, final a voluntad (pero de índole optimista, imprescindible), y nada alegórico. Algo cotidiano, y el amor, libre, tanto da que sea filial, sentimental, fraternal etc. (...)máximo 1.500 palabras...". Recojo el guante y hasta hoy no he respondido al reto. Paciencia, que llegará.
En abril comienzan las clases de italiano. Unos meses después son truncadas por una enfermedad que no sólo interrumpe el curso normal de las mismas, sino que impide a la profesora, la Spaguetti, presentarse a sus exámenes finales, y peor aún, quedarse en el pais durante el verano.

La bitácora ha sido visitado por muchas personas, la mayoría gente que conozco en persona, pero también ha habido visitantes a los que sólo conozco virtualmente, e incluso individuos que no conocía de nada y de quienes he sabido su existencia gracias a su visita a este blog.

Beerli fue el primer visitante de mi blog. Pero como sólo puso un mensaje, considero oficialmente el primer visitante a Santiago, que lleva nada menos que 42 mensajes.
Mujergata, que por cierto fue la tercera en aparecer por aquí, ostenta el record absoluto de número de mensajes, con la friolera de ¡113 textos!

Siguen (en orden de aparición) los siguientes errantes, con el número de mensajes tras su nombre (en negrita los que alcanzan los 20):
Kafka 7
Rob 21
Diosa Oscura 25
Uncanny Laurita, a.k.a. Cantora 29
Tamagotchi 85
Balrog 8
Miranda 20
Mago 31
Bruja Loca 8
Ratona 8
Spaguetti 10
Mal bicho 2
Hada 33
Nessa 6
Totoro 22
Vampira 3
Lobster 10
Pebeta 11
Cuentacuentos 4
Otrita 2
Anna 5
Espadachina 22
Namuras 4
Samain 2
Drew 7
Dante 6
Nïn 2
Sayuri 2
Visitaron el blog dejando un sólo mensaje: Ronaldo, Antonio (no hay quien te pille conectado; me debes una quedada, monstruo), Bluffy, Bettylavida, BLM (a ver si nos prodigamos más, que no será porque no se te de bien escribir), Aisea (me alegra que te gustase el dibujo), Ricardo, Ángel, Shadowcat, Marginal y Puste.

GRACIAS A TODOS.

Existen en el blog 26 mensajes anónimos. Sé quiénes son los autores de algunos de ellos, pero sólo he contabilizado como mensajes firmados en la lista anterior aquellos cuyos autores admitían en otros mensajes, o me decían en persona, que los habían escrito.

Muchos mensajes fueron borrados, pero siempre a causa de errores como estar duplicados, tener links rotos o códigos erróneos que se corregían en el siguiente mensaje, o bien es el autor -registrado- el que borra su propio texto. NUNCA he borrado un mensaje porque no me gustara el contenido, porque me atacara o incluso tratándose de textos que faltan a la verdad. Siempre he pensado que la libertad de expresión beneficia (entre personas inteligentes) a quien expresa argumentos e ideas más acertados y perjudica a quienes sólo saben recurrir al insulto y el sofisma como armas.
De igual manera, no vigilo las IPs de quienes visitan este blog ni tengo IPs vetadas, ya que eso iría contra mis ideas. No soy partidario del Gran Hermano orwelliano, de la vigilancia preventiva, de la censura. No soy fascista. Y si alguien que sí haga uso de esas herramientas desea, interpretando mi mensaje como un ataque, empezar un debate sobre ello, estaré encantado de responder. Otra cosa no, pero discutir se me da bastante bien.

Actualmente tengo trece blogs de otras personas accesibles desde el mío (el último, el blog en castellano, por fin, de la Spaguetti), y también tengo los enlaces a otras cuatro webs.

Espero seguir escribiendo regularmente en el futuro, pero seguramente con cambios. Para empezar, es muy probable que no vuelva a publicar por aquí un relato (las razones las explicaré en su debido momento).

23.7.05

KDD, día 1

Escribo estas lineas desde Madrid, donde me encuentro para asistir a una quedada de Debatalia, foro que frecuento. Será la oportunidad de volver a ver a antiguos amigos, conocer mejor a otros que conozco poco, y reunirme por primera vez con gente que sólo conozco de leerles.

Sospechosos habituales

En el Bus de camino a Madrid, fuimos detenidos por un control de la Guardia Civil, buscando a Moore sabrá quién. Pese a que mi aspecto frikido me hacía parecer peligroso, se conformaron con pedirme el DNI, llevárselo durante un buen rato y devolvérmelo después. Otra vez será.
Posteriormente, durante el trayecto, se me ocurrió un argumento para historieta o novela corta de fantasía heróica que espero realizar en breve. Se lo expliqué hoy a la Cantora y creo que le gustó bastante.

¿Dónde está Wally?

En la estación de autobuses la Cantora y yo jugamos al divertido juego "¿Dónde cojones estás?", de gran éxito en aeropuertos, centros comerciales y salones del cómic. Una vez reunidos, nos dirigimos a su casa, donde me cobijaré este finde.

Soylent Green

La cena se convirtió en una aventura de supervivencia al encontrar una civilización alienígena agazapada entre los ingredientes de la pitanza. Tras superar ese obstáculo, asombré a la Cantora con mi arriesgada forma de comer postre, consistente en coger helado usando patatas fritas y aceitosas como cuchara, lo que la obligó a apartar la vista, escandalizada por tan grosera acción. Esta no ha visto comer a la gente de las CLN, está claro.
Después me enteré de algo, no relacionado con Madrid, que me decepcionó bastante. Pero no es la primera ni la última vez, y sólo refuerza una impresión que ya estaba forjando en mi mente. Veremos cómo avanza el tema.

Insomnia

Tras unas demasiado escasas horas de sueño debidas a un exceso de optimismo sobre nuestra capacidad para conciliar el sueño con prontitud, planeamos atiborrarnos de cafeina durante todo el día para soportar la noche en la quedada. Posteriormente a un goloso desayuno de café y gofre en el Chesscafé (cafés de toda clase y condición conviviendo con ajedreces... el Mago querría quedarse a vivir allí), vamos al supermercado más cercano a recabar sustento para los dos días siguientes, y aquí estoy de vuelta.

Continuará...

20.7.05

It's clobbering time!


Fantastic Four

Al fin se estrenó la peli de los 4F. Y como pasa a menudo, ni es la bazofia que los más agoreros presagiaban, ni la maravilla que a los fans de los personajes nos habría gustado.

Básicamente es una película plana, sin sorpresas argumentales ni buenos diálogos, con un par de bromas entretenidas y un reparto aceptable pero no brillante.
En la parte positiva, no cae en el absoluto ridículo de Daredevil, Capitán América, Batman&Robin y otros engendros surgidos del plan maestro de Frederick Wertham para acabar definitivamente con el cómic. El problema es que cuando el mayor elogio que puedes hacerle a una película es que no es basura, eso significa que no vale la pena ni pagar la entrada.
En la parte negativa, la absoluta carencia de sorpresas del guión, que se limita a contar sin comerse mucho la cabeza la historia ya conocida en el cómic de cómo adquieren los poderes, convenientemente remozada para el público actual pero tan ridículamente inverosímil como en sus orígenes. Tras una evolución de los personajes (no emocional, sino física) que se come casi todo el metraje, todo acaba con un climax final de pocos minutos, y aquí paz y después gloria. Es entonces cuando te preguntas "¿Ya está? ¿Ya ha pasado hora y media?"
Al menos nos permite ver, al fin, a la vieja Cosa de ojos azules lanzándose hacia su enemigo al grito de "Es la hora de las tortas", y eso no tiene precio (del doblaje hablamos otro día); en momentos como ése o al oir "llamas a mí" por primera vez, el friki (subtipo Marvel Zombie) que hay en mí notaba su vello erizarse, mientras el cinéfilo que hay en mí bostezaba.

No figurará entre las mejores adaptaciones de comics de la Historia, pero tampoco en la lista de peores bodrios. ¿Mi consejo? Alquiladla en el videoclub cuando salga.

17.7.05



Hacía tiempo que no iba a una reunión de la secta, y si por mi fuera no habría estado en esta, pero quise estar desde muy pronto porque no sabía a qué hora aparecería la Spaghetti a despedirse, y era mi última oportunidad de verla antes de su partida a esas tierras bárbaras donde el ajedrez es anatema.
Además era la primera reunión tras las CLN, donde además de pasarlo muy bien traté un poco más con gente a la que apenas conocía, y estaba el interés añadido de que este viernes iba a producirse una salva de bromas de discutible gusto hacia cierta pareja debido a, digámoslo así, sus dificultades para jugar al Tetris.
Poco después de llegar, descubrí en compañía de la Candi y del Trufero que no es buena idea coger la primera caja de helados en un supermercado, sino que deberíamos haber apartado las primeras para coger una de las de abajo. Tras varios intentos de recomponer el bloque, finalmente opté por usar el palo a modo de cucharilla. La primera decepción de la tarde la produjo la carrerita de la gatita, que no pudo quedarse todo lo que hubiera querido debido a un malentendido entre un par de maracas.
Tras acompañarla al metro, volví a la reunión para poco a poco ir entregando las últimas chapas al personal, concretamente al Inglés, a Ariel y a la Ratona. Posteriormente, y ya pasadas las horas de reunión, nos dirigimos al burrikin, y por el camino nos enteramos de que a una amiga nuestra cuya identidad mantendré en el anonimato, una monja le tiró los tejos esa misma tarde. Cosas veredes. También supe de la nueva parejita.
Tras un rato allí, y perdida toda esperanza de que la parmesana aparezca, acompañé a la Diosa Oscura a la estación, con la excusa oficial de ayudarla a encontrar el camino en mitad del desastre provocado por el puñetero rally que se celebra este finde en Bilbao, pero con el oculto deseo de alejarme por un rato de tanto rolero hablando de "vivos" (que sí, serán interesantes, pero no para monopolizar la conversación durante más de tres horas). Tras un periplo digno de Willy Fogg, logramos alcanzar el tren cinco minutos antes de que partiera, y me volví al burrikin, no sin descubrir que la Diosa había logrado engañarme para que me llevara una bolsa cuya tutela llevábamos discutiendo toda la tarde.
Tras un rato charlando con la gentuza, se les ocurre mencionarme (y sólo porque saqué yo el tema, yuju) que la spaguetti había pasado por allí, casualmente cuando yo no estaba. Olé mi suerte. Me hubiera gustado verla en ese último momento, pero no pudo ser. Como consuelo, quedan grabados a fuego en mi memoria su primera partida de parchís; gatos y conejas; cocinar con ella; verla confundir el portugués con el euskera; su primer gofre; las borracheras acrobáticas; los insultos y gestos procaces para defenderme en su tierra; haberle enseñado la única expresión bella del castellano; cafés, sonrisas, miradas tristes y confesiones, etc... Como los Eloi no desean mezclarse con los Morlocks, toda oportunidad posterior de verla ha quedado reducida a viajar a Italia, posibilidad remota pero real, y a vernos cuando vuelva por estos lares, de visita. Contaremos los segundos.

Aprovecho para recomendar el trailer de Hermanos Grimm, aunque no venga a cuento.

16.7.05

Diario de las CLN (domingo, final).



Último día de las CLN. Prisas para acompañar a Comesuelos y Diosa desde la estación, sin éxito. Caras de sueño por los cuatro días durmiendo lo mínimo imprescindible, de excitación por la culminación de competiciones varias, de mal disimulada tristeza por acercarse el final... todo mezclado y agitado en múltiples rostros, todos diferentes pero todos hermanados por la experiencia en común.
Tras fotografiar la hilera de dragones que constituían los premios a los primeros clasificados en cada categoría, y hacer la visita de rigor a la bocatería china, presencio cómo el Juez recibe su merecido dragón (que podéis ver en la foto que adorna este mensaje) por ganar el campeonato de WarHammer. Con un par.
Conforme se van desmontando los chiringuitos, y tras echar una mano en la deconstrucción de la expo y el transporte de los materiales, subo a los ordenadores para masacrar ewoks y gungans en el divertido juego Star Wars: Battlefront, mientras a mi lado la Pebeta chatea y al otro lado el Elixir y la Lianta jugaban a otras cosas. Más tarde la Pebeta y yo acompañamos a la Diosa a la estación, luego regresamos a por las cosas de la Tamagotchi y su señora, la Mujergato, y finalmente nos dispersamos.

De estas CLN me han quedado cosas buenas y malas. Entre las buenas, charlar más y conocer mejor a personas a las que apenas conocía hasta entonces, como la Perver Mangaka (ella sabe quién es), la Comesuelos y otros, pasar tiempo con personas a quienes ya conocía pero cuya presencia siempre es de agradecer, mi primera porlación, los viajes a la bocatería china, servir de guía yo a otros y no al revés como suele ser costumbre, descubrir la extraña pero interesante serie Furi Kuri, etc...
Entre las malas, ver gente sobreesforzándose hasta la extenuación (caso de la Lianta la noche del sábado), la mala organización de los responsables del evento, el hecho de que sólo durase cuatro días...

Una lástima que no se repita aquí todos los años.

14.7.05

Diario de las CLN (sábado, día 3).



Tras el pesadillesco encuentro con la "chica de la curva" la noche anterior, acudo a las CLN sin apenas haber dormido. Tras recoger a Comesuelos (creo que de ésta no he hablado nunca en el blog; es una chica muy maja con el superpoder de tropezarse continuamente caminando sobre un suelo liso, sin grietas ni obstáculo alguno) y a la Diosa a mitad de camino de la estación (lo siento, me entretuve), seguimos hacia el polideportivo.
Aunque por la mañana no hubo mucha novedad, a la tarde esperábamos a la gatita que volvía de las vacaciones. Otra ración de chapas personalizadas para ella, y una más para Tamagotchi, mientras conducía a ambas y sus guardaespaldas el Pacman y el Mago hacia el polideportivo. Un inoportuno dolor de cabeza me impidió secundar la idea del Pacman de jugar al Munchkin, pero otra vez será; me gustó mucho la primera vez que jugué.
Tras unas pizzas y bebercio, fuimos repasando las actividades del lugar, hicimos una encuesta para obtener unos muñecos de Star Wars de regalo (un soldado clon de la República, un droide de combate de la Federación y un tio muy raro que no sé qué es), y dimos varios paseos en el exterior. Más tarde recibimos la visita de Yu que venía a ver con qué clase de gente se relaciona la Pebeta, y posteriormente nada menos que el Presidente de Cuba, al que hacía tiempo que no veíamos, y que vino acompañando a tres personas.
El momento amargo de la jornada vino con las lágrimas de una queridísima amiga por la que me gustaría poder haber hecho más. Por suerte, pasado un tiempo logró volver a sonreír, cosa que siempre le agradezco.
Más tarde fuimos a acompañar a la Diosa al tren, donde el resto decidieron quedarse para las fiestas de Santurce. Por desgracia, tras levantarse tan pronto y moverse tanto, a la gente se le acabaron las pilas unas horas después y el plan de salir de fiesta se canceló.
Quedan para la posteridad fotos de calcetines desparejados y tarasianos vencidos por el sueño para posterior mofa y escarnio, largas sesiones de cafés, visitas recurrentes a la bocatería china... y sobre todo, mi estreno como porlador (espero que para ella, su "primera vez" fuera tan grata como lo ha sido para mi).

Concluirá...

12.7.05

Diario de las CLN (viernes, segundo día):



Por un malentendido estuve más de media hora esperando en la estación a la Diosa Oscura, aunque cuando apareció, la espera mereció la pena. Nos dirigimos a las CLN y allí nos reunimos con los amigos, pese a que por la mañana siempre hay menos gente que por la tarde. Más adelante fui a buscar mi ratón para ayudar un poco a los encargados de manejar el portátil, que se dejaban los dedos con el estúpido e insoportable sistema digital de control de puntero que arrastran todos los portátiles.
Aproveché para imprimir un montón de chapas, que he ido entregando a lo largo de varios días a diversas personas de mi entorno, aunque alguna no haya aceptado el presente y se haya empecinado en insultarme pagándomelas. Por la tarde hice compañía a varias personas que desarrollaban en solitario labores para las convivencias, como proyecciones, vigilancia de la exposición o jurado de un concurso.
Esto me permitió ver lo mal gestionadas que estaban algunas actividades por parte de la organización, aunque las personas que las llevaban a cabo directamente se esforzaron en solucionar dentro de lo posible esa inoperancia. Concursos anunciados en distintos horarios de los reales, actividades sin publicidad alguna llevadas a cabo en otros edificios y a los que naturalmente no iba nadie, ausencia de apoyo material... y sin embargo, y pese a las dificultades provocadas por la indiferencia de las CLN y el ayuntamiento ante ciertas actividades, por no mencionar los problemas provenientes de particulares, finalmente las mencionadas actividades se llevaron a cabo satisfactoriamente. Por cierto que para el concurso de cosplay tanto la juez a la que acompañé en su periplo como otros amigos y yo íbamos a participar disfrazados de personajes de Dragonlance; otra vez será, supongo, pero ya me había hecho a la idea de ser Fizban.
Cuando llegó la Tamagotchi le entregué su chapa de Shojo-Woman, lo que provocó en ella esa extraña mezcla de espasmo terminal y sirena de fábrica que tiene por risa. Es broma, en realidad me encanta cómo suena al reirse ^^ . También vinieron Pacman y otros que mi borrosa memoria no puede asegurar. Más tarde fui a casa a imprimir unas cosas para la Tamagotchi y para Tarasu, aunque finalmente sólo pude imprimir las de la primera, porque el CD que me entregaron en el stand sufría el típico caso de "dedos cerdos"; un día de estos escribiré un tutorial for nerds explicando cómo tratar un disco para que siga siendo legible durante mucho tiempo.
Extrañamente, este viernes acabó antes para todos que los viernes normales. La mayoría de la gente iba a madrugar el día siguiente, así que no tuvimos cena hasta altas horas, como suele ocurrir en una tradición que recuperaremos este finde.

Continuará...

El día de las camisetas negras.



CLN. Convivencias Lúdicas Nacionales. Básicamente, un montón de siniestros (en muchos sentidos), roleros, adictos a los videojuegos, chavales cuyos rostros permiten rellenar una oreo si presionas lo suficiente y un largo etcétera de individuos más difíciles de describir dedicándose a sus aficiones favoritas, que suelen ser de esas que tanto detestan los periodistas, políticos y, sobre todo, las presentadoras de programas de marujeo necesitadas de noticias fáciles y emocionalmente potentes con las que atrapar a un público demasiado anquilosado y adoctrinado como para ofrecer resistencia a un lavado de cerebro crónico.
El comentario jocoso más habitual estos días ha sido, al ser interrogado sobre la situación de alguien en el lugar, responder "si, es aquel de la camiseta negra". La verdad, es difícil explicar la fascinación que sobre el público asistente a este tipo de eventos ejerce la ropa negra. ¿Elegancia? Descartado teniendo en cuenta los demás aspectos del atuendo de la mayoría de los asistentes. ¿Reflejo de una visión pesimista y lúgubre sobre la vida? Sólo alguien que no haya tenido contacto con este amplio colectivo puede pensar así, dado el optimismo, euforia y ganas de pasarlo bien que se respiraba en el ambiente. ¿Rechazo a normas de vestuario impuestas por centros comerciales y asumidas alegremente por otros colectivos juveniles más mayoritarios? Si así fuera, sería una victoria pírrica sobre la mayoría borreguil, que beneficia a otras compañías y comercios que buscan un público tan acrítico con sus prendas como la gestalt lo es con la ropa chuntera. Sea cual sea la causa, me gusta. Aunque siempre tiene que haber alguien que dice, como oí a un visitante casual: "Tan buenas camisetas desperdiciadas en estos frikis".

Procedo a detallar las jornadas, día a día, no sin antes recomendar el motor de creación de camisetas que podéis encontrar en esta página: ¡Camisetas!


Diario de las CLN (jueves, primer día):

Llego acompañado de la Pebeta al polideportivo de Zubialde, donde se celebra el evento. El recinto comprendía una amplísima zona dedicada a mesas en las que jugar, un mostrador a la derecha de la entrada en el que registrarse, responder a encuestas y buscar información, una zona de máquinas de refrescos, golosinas y café a la izquierda de la entrada, una larga hilera de stands saturando la pared izquierda, y ordenadores desde los que acceder a internet y a juegos gratuitamente, en lo alto de las gradas del fondo. El stand de Tarasu estaba al final de la hilera de stands, y hacia allí nos dirigimos para saludar a la gentuza. La Pebeta y yo nos colamos descaradamente, cosa que yo nunca hago, para conseguir la acreditación ahorrando algo de tiempo.
Al parecer, la expo que debían entregar para el día siguiente y que tanto éxito tuvo en Getxo había sido víctima de un virus informático o algo así (es una explicación muy de moda) así que había que reimprimirla. Sin saber cómo, me vi enfrascado en una búsqueda que ríete de las partidas de rol: "encuentra una copistería que pueda tenernos las láminas DinA3 para hoy, y te entregaremos el mítico artefacto Rebaja en Precio de Chapas -50%". Tras repasar las de Portu y Santurce, no hubo suerte.
Descubrimos un local cercano con precios asequibles, que se convirtió en nuestro lugar de peregrinación para calmar la gusa. Como me dedicaba a enseñar el camino a quien me preguntara por el mismo, los dueños ya bromeaban conmigo por la frecuencia de mis visitas y me preguntaban por nuestras actividades, a lo que respondimos señalando el cartel de las CLN que tenían en la puerta de su mismo local. El resto de la jornada transcurrió entre parejitas felices, carreras de un lado a otro, bebidas compartidas y bailes de DDR.
Por la tarde hubo locas, santurcitarras, Totoro, pacman y Tamagotchi, que trajo un regalo inesperado que me alegró aún más de lo que ya lo hacía su mera presencia. Al ir acabando la noche, me enteré de cierta decisión que no comparto, pero que comprendo y respeto. Muchos besos, Tamagotchi.

6.7.05

No, gracias.

...



El martes le eché una mano a la Tamagotchi sustituyéndola en su puesto de reparto de un periódico gratuito, al que ella no podía acudir por causa mayor. Ha sido una curiosa experiencia, con algunas anécdotas provocadas por la torpeza del novato, y una larga retahíla de maneras de decir "no" a un producto gratuito.
Estaban los que ya lo tenían y te lo mostraban satisfechos, como pensando "ya he contribuido a la causa, no me puedes obligar a llevarme otro". Luego estaban los que te negaban con un dedo, como si pronunciar la palabra "no" fuese pecado. Y mis preferidos son los que, casi al llegar a mi lado, de repente miran en otra dirección en la que debían encontrar algo interesantísimo, hasta que me sobrepasaban y podían mirar adelante de nuevo, como personas normales; quién sabe lo que pasaba por sus cabezas para obrar de esa manera.
Pero el mejor de la mañana fue el que me dijo "no, gracias" y acto seguido cogió un periódico. Aún estoy preguntándome qué pensaría que le estaba ofreciendo, en un principio.

4.7.05

Bailad, bailad, malditos.



No me gusta bailar. No tengo coordinación, ni reflejos, ni equilibrio. Contemplar mis evoluciones en una pista de baile es uno de los espectáculos más lamentables que pueden observarse, algo así como un cruce entre un robot gay y un mimo estreñido. Así que no me convenceréis de que baile, ni loco.
Este sábado estaba con la Tamagotchi , la Bruja Loca, la Diosa Oscura, el Totoro, el Elixir y la Mujergato en casa de esta última. Tras una agradable cena y sesión de cine (el regreso del Señor de la Noche), dejamos a los chicos camino del tren y nos reunimos con la Ratona para ir de fiesta.
Ellas bailarían, pero yo no. De ninguna de las maneras.
Entramos en un bar-discoteca cuyo nombre no recuerdo. La Mujergato y la Tamagotchi estaban predispuestas a bailar, y decidieron que ellas y yo nos repartiríamos a las que se habían quedado sentadas; como inteligentes que son, me dejaron a la más difícil de convencer, lo que explica mi fracaso donde ellas triunfaron. Al menos eso me dio excusa para quedarme sentado charlando con ella (una de las personas con las que me resulta más fácil hablar, todo hay que decirlo), mientras observábamos a las otras cuatro en la pista. Está bien, porque yo no quería bailar.
No sé cómo ni por qué, acabé haciéndolo. Bailé con la Bruja Loca, con la Mujergato y con la Tamagotchi. Y me encantó. Fui penoso, ridículo, torpe, y pisé alguna vez a cada una de ellas. Pero no sentí vergüenza ni culpa alguna, y ellas no se quejaron.
Más tarde dejamos a la Diosa en la estación, y a la Ratona y la Bruja en sus respectivas casas. Y la Tamagotchi, la Mujergato y yo seguimos la ruta, entrando primero en el Antzokia y después en el Azkena (que me gusta mucho más, la verdad). Y más baile, más cansancio y más risas.

Normalmente, cuando entramos en un sitio de estos, yo me limito a seguir el ritmo con hombros y cuello, como mucho. Nunca bailo, sólo sigo el ritmo. Hacía dos años y pico que no bailaba de verdad. Sólo con ella, a solas los dos. Gracias a las tres por ayudarme a romper la maldición. Gracias por quitarme otra pequeña losa de encima, por exorcizar otro de mis fantasmas del pasado, por ayudarme a vivir el hoy y no el ayer. Gracias por obligarme a divertirme. Muchas gracias.



Banda Sonora preferida de la noche.: It's the end of the world, de R.E.M.

P.D: Deseándole una pronta recuperación de sus heridas de guerra al Black Pacman ;)