La trilogía del 0zi errante.

31.1.05

Cosas varias.

Desde hace unos días tengo el Carmaggedon instalado de nuevo en el PC. Pese a su antiguedad se puede jugar en Windows XP (con SP2) sin problemas. Para quienes no lo conozcan, diré que es ese juego tan polémico en el que te dan puntos por atropellar gente, que fue prohibido en este pais pero permaneció en las tiendas porque éstas no se enteraron de la prohibición (verídico) y que vendió muchísimo gracias a la publicidad gratuita.
Y qué queréis que os diga. Es un juego estéticamente lamentable, es inmoral, es absolutamente detestable ideológicamente, es chabacano y vulgar... ¡pero es jodidamente divertido!

Hablando de juegos, de vez en cuando me acuerdo de ése en el que participé, el Second Coming. Nunca se llegó a terminar, pero llegué a hacer bastante trabajo de diseño y gráficos para el mismo. Como muestra, uno de los diseños más acabados del logo:

Si me dieran un euro por cada proyecto en el que he estado implicado, en el que me he esforzado más que nadie, y que finalmente ha acabado hundiéndose por causas ajenas a mí, ya tendría para invitar a cafés a todos los visitantes de este blog.

Pero hay proyectos que no se pueden ir a pique porque dependen sólo de mí. Llevo más de 6500 caracteres en mi novela. No es mucho, pero es algo. Al menos ya he resuelto el problema de cómo presentar a los dos primeros personajes en el primer capítulo.

Un puñado de personajes aún más extraños que los de mi novela se subió al tren ayer, mientras el Coche Fantástico, el Sorbete y yo hablábamos en el vagón. Se sentaron en el grupo de asientos al lado nuestro, y el más alejado de ellos vomitó lo poco que habría comido esa noche, mientras los demás le atendían. No pude evitar fijarme más en el grupo que en ese individuo, y por su lenguaje corporal, su forma de hablar, su aspecto en general, me preguntaba si pertenecían a mi misma especie. No lograba imaginarlos yendo a clase, a una entrevista de trabajo, a un banquete de bodas. Sonará terrible, pero me pareció un despedicio de especímenes humanos.

Y ya que menciono humanos que son desperdicios, el sábado por la tarde llegué tarde a donde había quedado con amigos gracias a que el simpático conductor del autobús, viéndome llegar corriendo y haciendo gestos, esperó a que yo estuviese a punto de alcanzar la puerta y la cerró en mis narices para arrancar acto seguido. En este punto decido no seguir contando lo que pensé de él, sería poco educado por mi parte. Pero creo que os podréis imaginar en lineas generales lo que era.

30.1.05

Microrrelato.

Un treinta de Enero a comienzos de los ochenta, Dios decidió hacer del mundo un lugar mejor. Quiso anunciarlo a golpe de trompeta celestial y arpas tocadas por querubines, pero se había quedado sin presupuesto tras algunos milagros anteriores, así que hubo de conformarse con un sonido que, tras ese día, se convirtió en su favorito de toda la Creación: un maullido.

27.1.05

Boceto de Prólogo.

Esto es un boceto improvisado del prólogo a la novela que trato de escribir, y de la que tengo unas cuantas páginas hechas. Aún tengo que cambiar mil cosas, pero es una idea de cómo empezar el relato. Esta breve introducción tiene lugar diez años después de la acción del libro, y una vez finalizada comienza el primer capítulo en el que de verdad empiezo a contar la historia.

-----Prólogo: Año diez tras la invasión.-----

Al asomar por la puerta, comprobó cómo la cacofonía de voces en diferentes idiomas fue disminuyendo su volumen rápidamente. Nadie quería perderse ni una sola de las palabras de la persona que había contribuido, en gran parte, a salvar el mundo. Menos aún los voraces periodistas aglutinados en el auditorio, del que copaban la gran mayoría de los asientos, estando el resto ocupados por científicos estudiantes del fenómeno alien, politicos deseosos de hacerse una foto con el Salvador, y algunos amigos y conocidos suyos.
Examinaba, en la medida en que se lo permitía la penumbra en que se encontraba la sala y el tener los cegadores focos centrados en su persona, el crisol de rostros expectantes mientras se acercaba al atril. Se sorprendió al ver un objeto insólito en el reposabrazos de una de las butacas de la primera fila. Creía que ya nadie usaba grabadoras electrónicas en estos días, y menos aún periodistas. ¿Por qué hacerlo, pudiendo confiar en la capacidad del simbionte para almacenar registros sensoriales en la base proteínica de su sistema nervioso? Entonces, mientras tomaba asiento, entrecerró los ojos para fijarse mejor; aunque estaba de frente, no era difícil advertir que no disponía en su espalda, bajo la ropa, de un simbionte conectado a su sistema nervioso mediante los filamentos que atravesaban los cuellos del resto de los asistentes. Así que se trataba de un no-volucionado. No pudo evitar sentir algo de lástima por él, aunque pensar que hacía una década todo el mundo era así le sirvió de consuelo.
Tras una introducción algo sosa por parte del editor del libro autobiográfico que previsiblemente le haría millonario (devolviéndole así parte de la deuda que la Humanidad tenía con él), empezó la charla en la que contaría de nuevo, con la misma pasión y capacidad de provocar la empatía ajena que siempre le había sido tan útil, cómo un puñado de amigos sin conocimientos científicos, habilidades militares, notables recursos financieros ni influencia política alguna lograron salvar el mundo de la mayor amenaza a la que jamás se ha enfrentado.

¿Demasiado ambicioso?

Nunca se me había pasado por la cabeza algo como esto. La creación de una novela es posiblemente la mas compleja y ardua tarea literaria que existe. No sólo requiere del dominio de los métodos y herramientas narrativas propias de los relatos breves, sino que además hay que saber mantener el interés a lo largo de cientos de páginas; hay que saber desarrollar los personajes individualmente y mediante su interrelación, de una manera mucho más profunda que en un relato de menor extensión. Hay que saber contar algo nuevo, o al menos hacerlo de una manera que parezca novedosa; y si eso tampoco es posible, al menos hay que saber maquillar de novedad lo ya sabido.
Recientemente me he animado a comenzar una novela. No es que esto tenga nada de interesante, ya que mucha otra gente lo hace y sus manuscritos acaban en el fondo de un cajón, sepultados bajo la carga de la timidez y el miedo al fracaso, elementos que impiden al autor enseñar lo escrito a amigos y parientes, por no hablar de osar enviarlo a editoriales y a concursos literarios. Sin embargo, ya sea por afán de exhibicionismo (¿acaso alguien que carezca del mismo abriría un blog?) ya sea porque nunca me he considerado buen escritor y por tanto no tengo prestigio que perder por enseñar mi obra, puedo garantizar que esta novela saldrá a la luz, aunque sólo sea para disfrute (o sufrimiento) de mi gente más cercana.
Tengo ya dos páginas escritas. Uauh. Mientras redacto esto, los personajes se conforman en mi cabeza y los voy apuntando en el dramatis personae que encabeza el archivo Word en el que gestaré mi obra; varios personajes han cambiado de nombre y características antes de llegar al teclado. Espero no sucumbir al desaliento y llegar a terminarla. Ánimos me harán falta, sin duda.

25.1.05

Sobre principios y necedades.

Esto iba a ser una respuesta a una retahila de mensajes que varias personas me han dejado sobre "Moore y Miller", pero he decidido ponerlo como nueva entrada.

Un visitante, acertadamente, dijo: "No hay ningún merito en permanecer "fiel" a principios o ideas "pase lo que pase"....eso lo hacen solo los necios.
"TODA CONVICCION ES UNA CARCEL
"
Espero que no te importe el copy&paste descontextualizado.

Estamos de acuerdo. Yo no soy partidario de permanecer fiel a principio alguno sólo por cabezonería; pero hay que entender que si hiciéramos cualquier cosa que nos parezca buena idea en su momento, sin tener límite alguno, a veces cometeríamos errores inmensos. A veces los principios son anclas que te mantienen pegado a la cordura cuando el resto de tu cabeza te pide sangre (ajena).
Por poner un ejemplo, uno de mis principios es que, no importa cuánto daño me haga alguien, cuánto me ataque, yo jamás mentiré sobre esa persona. Jamás. Pero cuando una persona miente sobre mí, siento el impulso de mentir sobre ella, y creedme que yo podría hacerlo mucho mejor, ser más convincente y hacer más daño. Pero nunca lo hago. Rechazo ese impulso porque creo firmemente que es algo a lo que no debo rebajarme, y cuando pasa un tiempo y pienso en ello en frio, agradezco ser tan "fanático" en ese aspecto.
No creo en los principios como una doctrina a seguir ciegamente, sino que los veo como un manual de consulta al que acudir cuando no sabes qué hacer.

Por otra parte, la fidelidad a unos principios conocidos por los demás, les da una idea de cómo eres. Si Moore dice "no trabajaré con vosotros por haberme amenazado" y lo cumple, creo que ningún editor con dos dedos de frente se arriesgará a amenazar a Moore de la misma manera. Si yo, por ejemplo, critico a mis amigos abiertamente cuando creo que se equivocan, eso hace que por un lado, ellos sepan perfectamente que cuando les apoyo lo hago de verdad y no por quedar bien, y por otra parte los demás saben, si tienen dos dedos de frente, que si un amigo mio se equivoca yo no voy a darle la razón por amiguismo. Eso no me va.

De eso se trata, en eso consisten los principios, en tener una norma de comportamiento fija que por un lado te impide tomar decisiones de las que te puedas arrepentir, y por otro permite a quienes te conocen bien saber que permanecerás fiel a esos principios y por tanto sabrán qué pueden esperar de tí.

Al menos es como yo lo veo.

24.1.05

Relato breve.

Dante sujetaba su taza de café mientras observaba al hombre solitario de la última mesa. Le veía leer el periódico mientras saboreaba el humo de su cigarro, y era esto último lo que fascinaba a Dante. No llevaba mucho tiempo allí, y en su tierra no acostumbraban a aspirar las emanaciones tóxicas de la combustión de plantas muertas, por lo que aquel ritual le sorprendió notablemente la primera vez que lo vió. Su hermano le había pedido que le esperara en esa cafetería y hacía unos segundos le había llamado para advertirle que llegaría tarde, así que ahora, por primera vez desde que desembarcara, tendría tiempo de averiguar qué sentía la gente consumiendo ese producto.
Se acercó al fumador, que acababa de apagar la colilla de su cigarro, y permaneció expectante durante un momento, hasta que éste levantó la vista, un tanto molesto por la presencia del descarado inmigrante. Entonces Dante, rápidamente pero también con sumo cuidado, introdujo una de sus manos en la boca del sorprendido hombrecillo. Empujó su brazo hacia dentro hasta que su codo quedó rozando el labio superior; juzgó que no era suficiente, e introdujo todo el brazo hasta el hombro. Palpó durante un breve minuto (aunque no pareció breve, sino eterno a la par que incómodo, al fumador) el interior de los pulmones, y finalmente extrajo toda su extremidad, llena de babas y restos orgánicos. El fumador le contempló, perplejo, con la mirada un tanto perdida. Su expresión, su sudor, su ritmo cardíaco y la descarga de adrenalina que recorría su cuerpo, delataban que acababa de participar en un fenómeno inquietante e inaudito, pero por más que es esforzaba no lograba recordar de qué se trataba. Finalmente su memoria aceptó la derrota y el hombre se encogió de hombros y continuó su lectura, preguntándose eventualmente qué sabor, aparte de tabaco, notaba en su boca.
A varias mesas de distancia, Dante examinaba su brazo, especialmente las yemas de sus dedos. Las olisqueó, e incluso tocó con la punta de la lengua una de ellas, analizando el sabor. Llegó a la conclusión de que fumar era una costumbre estúpida y de mal gusto. No sería esa la última vez que opinaría así sobre una costumbre local.

22.1.05

Microrrelato.

Se sacudió los sesos del hombro, pero la sangre no saldría tan fácil. Era lo que le molestaba de la ruleta rusa. Masculló una maldición, pues acababa de estrenar esa chaqueta.
Al otro lado de la mesa, el vencedor le sonrió maliciosamente.

20.1.05

¿Moore o Miller?

Hace un par de décadas, ambos autores tuvieron problemas con la misma editorial de cómic. Moore fue presionado por Detective Comics (DC, empresa propietaria de Supermán, Batman y un largo etcétera) para que no se fuera a la competencia, mediante la amenaza de decirle que, si se iba, harian una segunda parte de Watchmen. Ni que decir tiene que Moore, sólo de oir la amenaza, decidió irse y además les retó a que sacaran dicha secuela, si se atrevían; sabia que ningún autor querría compararse con él continuando su obra.
Miller tuvo también fuertes discrepancias con DC, y juró que jamás volvería a dicha editorial. Durante casi un par de décadas, ambos cumplieron.

A día de hoy, Moore sigue sin colaborar con DC, y para seguir fiel a sus principios ha rechazado ofertas millonarias. Miller volvió hace unos pocos años a DC y realizó una miniserie que le reportó jugosos beneficios, además de lograr que la editorial le conceda toda una serie de proyectos de los que él es editor y tomará todas las decisiones, con absoluta libertad creativa.

Existen argumentos a favor de uno y de otro. Por una parte, Moore parece el más fiel a su palabra, a sus principios. Al fin y al cabo, ha resistido la tentación, ha renunciado estoicamente a las cifras que se le ofrecían.
Pero Miller ha vuelto a la editorial por la puerta grande, teniendo a los que le amenazaban antes, besando el suelo que pisa ahora. Da órdenes y le obedecen, ya que saben que ellos son sustituibles pero él no lo es. Es su victoria, incluso podríamos decir que su venganza, sobre los ejecutivos matones que antes se creían por encima de él. De hecho, volver al lugar del que te han echado de mala manera para ver como quienes se jactaron de su victoria se ven obligados a comerse sus palabras y disculparse, es el sueño de muchísima gente.

Así que, en realidad, ¿Quién hace lo más fiel a sus principios? ¿quién respeta su promesa inicial sin importar las consecuencias para él o para otros, o quien la abandona para imponerse a quienes le desafiaron, demostrando que se equivocaban? No es una cuestión baladí, todo lo contrario, puede ser una inspiración para muchas personas. Decidme qué pensáis.

16.1.05

Un buen día.

Ayer sábado quedamos para desayunar, ir de compras y comer (aunque a eso último no estaba apuntado yo). Como suele pasar, al final el plan cambió, no fueron todos los que estaba planeado... pero nos las arreglamos para pasarlo realmente bien.
Primero la Tamagotchi, Pacman, la Mujergato, La Diosa Oscura (que se nos sumó porque la gente con la que había quedado la dejó tirada, sin avisar hasta esa misma mañana), la Bruja Demente y yo fuimos a desayunar al Bocatta. El Pacman tenía una idea mejor, ir a donar sangre para acaparar bocadillos; y lo peor es que no bromeaba, lo hizo :D
Luego fueron a comer a la Taberna de los Mundos, con las bajas de la Bruja Demente, la Mujergato y yo mismo.

Pasadas las seis y media, y tras un incidente del que prefiero no comentar nada aún pero que me tiene un tanto preocupado, fui de nuevo a Bilbao a reunirme con los que estuvieran en ese momento, que resultaron ser todos los mencionados arriba menos la Bruja Loca, que no se reintegró al grupo. Estaban en la madriguera de la Mujergato, donde se dedicaron a la muy cultural y edificante tarea de mirar una y otra vez fotos de mangas y animes, y ver openings y videos musicales. Ciertamente es una tarea cultural, pues la absoluta falta de interés de la misma me llevó a leerme un tomo de más de cien páginas que me prestó el hermano de la Mujergato (bueno, que cogí sin pedir permiso); lo hice delante de ellos, para que la falta de educación por mi parte fuese patente. Que nadie diga que no pienso en los demás. En estas que el Pacman nos dejó ante la necesidad de estudiar y recuperar parte del sueño (aunque antes de ir a casa puede que pasase a donar de nuevo y así merender).
Tras soportar estóicamente la tortura, salimos al bar de siempre. Antes pasamos por un super a comprar viandas, lo que ofrecía una dificultad añadida: no se puede comer nada externo dentro del bar. De modo que forzamos nuestra creatividad para ocultar a los camareros que sólo pedíamos bebidas pero siempre teníamos bollos, patatas o bombones en las manos y boca. No coló, y aunque en un principio disimulamos muy bien ante el camarero intermitente, pronto pasamos de la discreción y el camarero retiró algunos vasos vacíos exclamando un sonoro "¡joder!" ante la visión de una montaña de envoltorios de bombones y un paquete de patatas abierto. Jugué a la mejor partida de parchis de la historia, con una media de dos chistes malos y coñas crueles por tirada. Fue realmente genial.
Luego llegó la Pebeta, con una mirada triste que su ensayada sonrisa no sabía ocultar, y poco despues salimos todos del bar. Tras despedirnos de la Tamagotchi, que también anda mal de tiempo y con estudios, nos fuimos al Zubiarte.

una vez allí tuve una conversación seria con la Pebeta y otra hilarante con todo el grupo (que en ese momento se limitaba a cuatro personas contado yo), y cenamos (es un decir, pues ya estábamos todos hartos de comer chucherías menos la pebeta que llegó tarde) aprovechando las patatas gratuitas que le regalaron a la Pebeta en el Krunch como compensación por haberle puesto mala cara xD
Y empezó la recta final, con la Mujergato abandonando el cuarteto debido al injusto toque de queda de siempre, y después la Diosa Oscura tomando el Gatotren a su hades particular. Una hora y pico de conversación más tarde, incluida una pintoresca llamada con la más extraña conversación madre-hija que he oido jamás, la Pebeta y yo nos separamos.

Haciendo media, creo que hace meses que no me lo pasaba tan bien, y es que es raro que un grupo pequeño concentre tanta amistad, afinidad, simpatía y ganas de pasarlo bien. Gracias a todos los que estuvísteis.

Galería de frases célebres de anoche:

Tamagotchi - "¿De qué te vas a disfrazar?"
Bruja Demente - "sí, las doce y cuarto"

Pacman - "Después de donar sangre, me permiten coger bocadillos, pero puedo comer cuántos quiera... yo creo que conmigo salen perdiendo"

Diosa Oscura - "La M con la A, ¿lama?"

Diosa Oscura (tirando el dado) - "¡Cuatro! cuento uno, dos, cuatro"
Ozi - "Eso son tres. Tú no veías Barrio Sésamo de pequeña, ¿no?"

Mujergato - "No la ves nunca."
Diosa Oscura - "¿Que no se lave nunca?"

Tamagotchi - "Dice que hace lo que le sale de la punta de la polla"
Ozi - "Claro, me lo imagino ante el ordenador diciéndole a su polla 'No sé qué hacer, ¿qué me aconsejas' "

hubo mas, pero no las recuerdo ahora. Ya añadiré.

13.1.05

Asco.

Como de costumbre. Una persona se hace la víctima y todo son lamentos a su alrededor, sin importar que esa persona está en esa situación porque le ha dado la real gana, porque ha rechazado a quienes la habrían apoyado para poder mantener su relación con quienes sabe que la traicionan a la mínima oportunidad, porque ha antepuesto su capricho a su ética, porque ha tratado como auténtica escoria a la gente que más debería cuidar, porque ha mentido. Primero fue el Gusano y ahora la Súcubo, pero el ritual es el mismo; "oh, qué pena doy", y todos a postrarse. Siento asco de la especie humana.

Por otro lado, la censura sigue estando mal vista entre los miembros de la asociación cuando se trata de criticar a asociaciones de padres, partidos políticos o religiones que atacan a los videojuegos, a los mangas, a las películas... pero cuando un facha que modera un foro se dedica a borrar mensajes que le resultan incómodos, nadie dice nada. Hipocresía al poder.

Y mañana reunión de Tarasu. Espero que no me reciban a hostias, que todo puede ser. La ignorancia es mala consejera, y ahora hay muchos ignorantes considerándome el verdugo y a ella la víctima.

11.1.05

Propósitos para el año nuevo (primera andanada)

Aprender italiano. No se trata de dominarlo, pero al menos escribir y leerlo como si de inglés se tratase.

Merecerme a mis amigos.

Ponerme al día con los dibujos, y volver a enviar muestras a editoriales con la frecuencia y la ilusión de hace años.

Aprender a cocinar, más allá de usar el microondas.

La Oveja Negra. Más información en futuros mensajes.

Ser menos tímido (aunque eso lleva fraguándose tiempo, y una persona queriéndome hacer daño ha logrado recientemente un gran avance por mi parte).

Aprender a crear páginas web. Y hacer una ;)

6.1.05

Fábula.

Nuestro protagonista se encontraba perdido y solo en mitad del bosque. Pero entonces tres criaturas fantásticas salieron, una a una, de entre los matorrales y le guiaron para que pudiera volver a casa. Primero una driade surgió a su paso cuando el cansancio y el dolor le impedían caminar, y le dio cariño y esperanza; más tarde, una vampira le halló aterido y famélico, y le ofreció sustento y cobijo; y al caer la noche una tigresa, cantando, le hizo una promesa.
Y supo que no tenía nada que temer, y que mientras el bosque estuviera poblado de seres buenos y nobles como esos, nunca volvería a sentirse perdido ni solo.

2.1.05

Pasó la nochevieja...

(Mensaje desordenado, homenaje a 21 Gramos)

Os pongáis como os pongáis, Ranma es mejor que Slayers.
El precio del transbordador es una bestialidad, sobre todo siendo el único medio de los portugalujos para acceder al también único medio para llegar a Bilbao, taxi aparte.
Se cumplió el aniversario de la primera vez que hablé con tres de las personas allí reunidas. Sigo dando gracias de haber ido a aquella fiesta de nochevieja.
De nuevo todos esperando; vale que sean frikis, pero algunos queríamos irnos, y tener que esperar porque alguien quiere ver una serie de dibujos a esas alturas, es muy triste.
Estaba guapísima, y a veces costaba mirar en otra dirección.
Dije varias veces que había transporte, y aún así le hicieron llevarles a una docena de kilómetros de distancia para ahorrarse ellos el billete ¬¬
No estuvo bien, pero no pudimos evitarlo porque somos unos cabritos, así que la Diosa Oscura y yo intentamos hacer creer a un contacto de la Bruja Loca que ella quería salir con él haciéndonos pasar por ella, aunque no nos creyó.
Otro despiste, o quizá otro engaño... el resultado es el mismo, y de nuevo una decepción para todos los demás. Hay gente que nunca aprende.
Constipado, dolor de cabeza, mareo... y tener que bajar a la calle porque nadie más se ofrece a acompañarla. Gracias, chicos ¬¬
La Ratona esperó en la estación a que llegase el tren, que por cierto no tardó mucho. Aunque en tan buena compañía, no me habría importado esperar un poco más, pero bueno, creo que mi salud agradece que no se prolongase la espera.
Algunas chicas se habían puesto especialmente elegantes esa noche, acaparando las miradas masculinas. No mencionaré a nadie en especial, pues todas estaban impresionantes, aunque para qué negarlo, una me parecía incluso más espectacular que el resto.
¡Cómo iba el metro! A veces mis pies no tocaban el suelo. Curiosamente mis coñas sobre el tema, en principio dirigidas a Spidergirl y su amiga, hicieron gracia a varias personas del vagón (incluida alguna muy atractiva), que cuando me fui se despidieron de mi afectuosamente. Cosas veredes.
El Ibuprofeno no hace milagros, pero las ganas de estar con los amigos quizá no sean mal placebo.
Un momento triste, una lágrima que perforó mi corazón, una maldición por no saber ayudarla.
Nunca había jugado a ese juego, pero me pareció un simple trasunto del trivial pursuit con algunos añadidos simplones. Bueno, el mejor añadido era el alcohol, pero yo estaba medicado y no pude sumarme a esa parte del juego. Lo bueno de la prueba de leer los labios era poder mirar fijamente según qué labios a escasos centímetros sin parecer un pervertido :P
Ver al jevo haciendo mimo era impagable... sobre todo la parte del alumbramiento.